
Ella nunca tuvo la intención de fundar una comunidad de mujeres religiosas, sin embargo, el clero de esos tiempos no apoyaba su apostolado como obra de un grupo de mujeres laicas y las instaron a formar un Instituto religioso. Catalina y otras dos mujeres se prepararon de manera formal para la vida religiosa con la Comunidad de las Hermanas de la Presentación. A fines de ese año, ellas profesaron votos y retornaron a la Casa de la Misericordia. Las Hermanas de la Misericordia consideran el 12 de diciembre de 1831 como el día de su fundación como comunidad religiosa.
Catalina vivió sólo diez años como Hermana de la Misericordia, pero para entonces ya había establecido 12 fundaciones en Irlanda y dos en Inglaterra. Cuando murió habían 150 Hermanas de la Misericordia. Poco después, pequeños grupos de hermanas dejaron Irlanda para establecer nuevas fundaciones en las costas este y oeste de los Estados Unidos, Terranova, Australia, Nueva Zelandia y Argentina.

Catalina McAuley nació en Irlanda en septiembre de 1778. Su padre fue un caballero católico que murió cuando Catalina era muy pequeña, pero aún así ella aprendió de él gran compasión por las personas pobres. Cuando Catalina, a la edad de 48 alos, heredó una gran fortuna, empleó las riquezas recién adquiridas en construir la primer Casa de Misericordia para mujeres y niños abandonados y maltratados de los barrios pobres de Dublin.
Socorriendo a los empobrecidos, a los enfermos y a los faltos de educación de su época, ésta gran mujer manifestó el amor misericordioso de Jesús.
Posteriormente otras mujeres se le unieron en el trabajo, viviendo en comunidad y compartiendo su fe.
que su apostolado era socorrer a los enfermos y necesitados, a los que llevaban su ayuda material y espiritual.
Aún hoy se recuerdan sus abnegados servicios durante las epidemias de cólera y fiebre amarilla que asolaron Bs. As. a poco de su llegada al país. Su casa madre fue y aún lo es hoy el Mater Misericordiae, al poco tiempo se les confió el colegio Santa Brígida, propiedad de la Asociación Católica Irlandesa y paulatinamente abrieron varios colegios en la provincia.
Hoy día más de 14.000 hermanas alrededor del mundo, incluso mas de 7.000 Hermanas de la Misericordia de las Américas, cumplen su misión de servicio llevando una vida inspirada en la oración y sustentada por el apoyo de la comunidad.
El 24 de febrero de 1856 llegaron a Buenos Aires las primeras hermanas irlandesas, a instancias del Padre Fahy, quien asistía espiritualmente a gran cantidad de inmigrantes de esa nacionalidad establecidos en el país. Llegaron para continuar ofreciendo en Argentina el mismo servicio de misericordia: ...enseñar al que no sabe, cuidar al enfermo, socorrer al necesitado...
Su trajinar por las calles de Bs. As. que veía por primera vez a las religiosas fuera de sus claustros, causó sorpresa que pronto se trocó en admiración cuando comprendieron

Hermanas de la Misericordia
Nuestro colegio pertenece a las “Hermanas de la Misericordia de las
Américas”, fundada por Catalina
Mc Auley en Irlanda, en el año 1831.
Animadas por el Evangelio y la pasión de su fundadora, las Hermanas de la Misericordia comprometen su vida y recursos para actuar en solidaridad con los pobres del mundo, especialmente mujeres y niños.